Mujeres libremente atadas

Agradezco por haber nacido mujer, pero a veces digo que difícil es serlo. Sobre todo cuando estamos llenos de prejuicios sociales, esquemas, parámetros a seguir de una sociedad que nos urbaniza, nos adoquina, nos asfalta y nos vuelve a en cementar. Que creemos ser libres, pero en realidad tenemos un sistema que nos ata y nos atemorizan sino somos normales... 

LLamo normal a los sueños de casarse, tener hijo, ser esposa y aparte trabajar para poder subsistir. Todas dicen que pueden cumplir con todas esas funciones, pues yo no se los creo, la vida femenina es muy difícil, buena a las que nos gusta conseguir las cosas con sacrificio y no como las otras que se la llevan fácil. Claro son buenas madres porque dejan a sus hijos a cargo de la abuelita, a la niñera, esa bonita forma de poner a cargar nuestra cruz a otros para que el peso se amenore... 

Ojo no digo que esté mal, pero cual es la necesidad de traer al mundo a un ser al que le vamos a dedicar solo el dinero que vamos a ganar por no cuidarlo. Claro es que si no tenemos hijos es porque somo lesbianas o estériles que vamos a terminar solas y abandonadas, por no reproducirnos, cuando no saben que todas esas mujeres que dejaron solos a sus hijos es muy posible que ellos también lo hagan con ellas.

Entrar en la normalidad es tener una pareja que me haga feliz, pero a costo de que tengo ese amor, no lo sabemos, sobre todo cuando vivimos en una sociedad permisivo para el hombre y curuchupa para la mujer. La mujer no puede pagar con la misma moneda, porque deja de ser una señorita o una dama, pero el hombre por ser infiel, un salvaje, un golpeador, no pierde, porque  solo gana apelativos y hasta justificativos.

Ver a mis amigas como se reproducen y muchas de ellas dependen al 100% de sus esposos, verme en sus zapatos me llena de agobio, verme presa entre las paredes de la cocina, pañales, manualidades, sin ser económicamente independientes sin poder darse el caprichito de salir a gastar lo que ha ganado, porque tiene que pensar primero en sus hijos, mientras se va olvidado lentamente de su existencia.


Es complejo esta situación ser libres, pero atadas económicamente al sistema o ser libres progenitoras que se han olvidado de ellas para dar vida a seres complejos totalmente distintos. Aunque por cualquier tipo de libertad que elija no dejaré de ser esclava, pero espero con el tiempo ver cual de las dos opciones por lo menos me puede hacer feliz. 


1 comentarios:

Iván González dijo...

un saludo, interesante tu forma de ver eso que nos aqueja tanto a mujeres como a hombres que es nuestro paso en este duro camino que es nuestra existencia , me tomo la libertad para poder pedirte un punto de aclaración sobre un punto en particular es al que te refieres que el hombre es un salvaje realmente crees tu que el hombre en su sentido generalizado es salvaje, si hombres y mujeres compartimos el camino de la formación de nuestra genética de comportamiento, compartimos el mismo sistema nervioso primitivo, el mismo centro o punto de generación de sentimientos que es la amígdala, las diferencias hormonales es un aspecto que nos diferencia marcadamente hombre y mujer, crees tu que solo la visión homogeneizada del sentido de sociedad poniendo al hombre como eje de la misma no le ha permitido salir del sentido de salvajismo puro y duro, y cual crees fue el aspecto que diferencia a las mujeres de haber saltado o avanzado del salvajismo si compartimos el mismo, espacio,tiempo, estructura genética, orgánica, y se podría decir hasta social, un saludo espero tu respuesta para compartir ideas y perdón por la libertad tomada de mi parte en tu espacio.

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